#EscriboLibros Relato Autosadisfaccion (Gratuitos DD para e Book free)



Este relato es un relato algo extenso sobre un chico y una ruptura, es de hace ya dos años, lo tenia por hay archivado, la verdad es que tengo varios, pero no son para dejarlos cortos o aparcados, si no para continuarlos y hacer algo mejor, no se si se notara la diferencia entre 2011 y 2013, pero bueno, ¡aquí os lo dejo!

"Autosadisfaccion"  Un relato que escribí hace unos años, trata sobre un chico y una ruptura. 
(Enero 2013)(Gratuito)(Relato) (Mayores de 16 años)

Autosadisfaccion

Desaparecer, esfumarse, escabullirse ,fugarse,


pirarse, desvanecerse, evadirse, o simplemente


… irse …


Últimamente percibo muchas cosas

en todo mi entorno, me siento apático…
descuidado descuidando todo lo que hay a mi alrededor…

siento una aflicción y todavía no se porque…

no sé por que abandone tantas cosas…

Mi vida iba como siempre, de lucha en lucha constante conmigo mismo para no vaguear demasiado en los finales, pero como siempre no puedo confiar en nadie y menos en mi mismo, finalmente me tocara ir a septiembre, y lucharé por no repetir, pero será en vano pues mi yo vago me puede demasiado, pero realmente no es que yo quiera ser vago.

No, yo no quiero ser vago es mi entorno, mi entorno me hace ser vago, en mi casa no se puede estudiar aunque quiera, por la sencilla razón de que el nuevo hijo de mi madre, mi hermanastro no para de llorar y llorar, a veces dan ganas de ponerle un calcetín en la boca para que se asfixie y se calle.

Mi padrastro no ayuda mucho, lo único que hace es subir gradualmente la tele, así que en mi casa sencillamente es imposible estudiar.

Ve a una biblioteca dirán algunos, pero en la biblioteca no me puedo concentrar, cada vez que entra una chica en la biblioteca levantó la mirada y me quedo mirándola, y si por qué no decirlo, más cuando ya empieza el buen tiempo y llevan escote, no puedo evitarlo.

Así que los estudios ya son una misión fallida para mi.

Sobre mis amigos, todos me dieron de lado hace unas semanas, con los pocos que hablo de mi grupo anterior es por messenger o tuenti  y son unos pocos que no se creyeron las mentiras de Miguel, que fue soltando por ahí que me metí en la relación de Susana y Juan, como si me hubieran importado alguna vez esos dos inútiles…

Bueno, lo digo por despecho Juan era mi mejor amigo, hasta que  me dijo que le gustaba Penelope, claro el me lo dijo en confianza pero en un botellón se lo solté a Miguel que iba detrás de Susana y lo usó de pretexto para que todos me echaran la culpa a mi de que rompieran y para colmo luego la muy idiota se liara con Miguel, esa chica no sabe la vida de mentira que vive, y yo no se lo pienso decir.
Así pues los amigos ahora es una meta nueva en la que preocuparme este verano.

En el amor soy bastante distraído, he tenido infinidad de rollos de una noche que luego realmente no sirven de mucho, si, algo de placer momentáneo pero luego al final no sabes ni como se llama, y a la semana ya ni te acuerdas de ella.

Solo e tenido a dos chicas que me gustaran de verdad, y la fastidie, como siempre.

Mi primera relación fue a los quince años, era una chica majisima, se llamaba Alicia, y se seguirá llamando Alicia si no a cambiado de nombre, la conocí en el instituto, iba un curso por debajo de mi, un día en la biblioteca estaba castigado, como siempre, y ella entro a coger un libro, vio que yo estaba echándole un vistazo y nos pusimos a hablar, el libro se llamaba “Resistentes”, una movida política extraña, se ve que a la chica le gustaban esos temas, según ella estaba enamorada del protagonista, un tío bastante extraño que según leí mató a otro tío y a mi parecer era muy sarcástico, hablaba con el lector y se hacía el bueno.
Pero bueno supongo que después de hablar un poco yo también le debí parecer “majo” y no se empezamos a quedar fuera de las instalaciones del centro educativo.

Fuimos al cine, en aquella época estrenaban “moulin rouge”, un musical pasteloso bastante bueno, a mi parecer claro.
Pero bueno dejando aparte qué película vimos, nos sentamos juntos, obviamente, con palomitas, ella se puso a llorar en varias escenas abrazándome y diciéndome que “qué bonito”, yo la abrazaba y la consolaba diciendo que es una película, que no se ponga así, no se me da muy bien consolar.

Al salir del cine la invite a un helado y nos quedamos sentados en un parque hasta que ella se calmara un poco, era muy guapa, pelirroja con los ojos verdes oscuros, me acuerdo cuando me miro a los ojos que los tenía rojisimos de llorar, pero es que un helado alegra a cualquiera, me sonrió y me dio un beso muy rápido en la boca, la pobre era muy tímida y yo, tampoco me iba a lanzar, también era un poco tímido en aquella época, fue mi primer amor y no se, supongo que es normal sentirse así con tu primer amor.

No hablamos durante unos minutos, ella se puso rojisima y yo no sabia exactamente que decir, así que solo hice lo que pensé que era mejor y me quede abrazándola. Cuando se terminó el helado fuimos hasta su casa porque empezaba a oscurecer y no iba a dejar que se fuese sola, entonces me quedaría preocupado hasta llegar a casa y llamarla por teléfono para asegurarme que estaría bien, así que en vez de todo ese proceso, ahorro más acompañandola y asegurándose que esta en su casa.
El caso es que la acompañe hasta casa, en el camino ella se puso a tararear las canciones de “moulin rouge” y me dijo que le encantaba Ewan McGregor y me empezó a decir que era “monísimo, que cantaba super bien, que era una ricura” y cosas así, intentaba cambiar de tema, porque a los dos nos daba corte hablar sobre lo del beso.

Después me empezó a hablar de música, me dijo que “le gustaba mucho Queen y que Freddie Mercury es una de las mejores voces del mundo”, yo le dije que a mi también me gustaba Queen y que también opinaba que Freddie tenía una buena voz, y a los dos nos parecía un puntazo el vídeo de “I want to break free”, todo iba bien hasta que llegamos a su portal, entonces la conversación se acabó y todo se torno en silencio, incomodo pienso yo, hasta que ella sonrío, eso me calmo mucho, y entonces fui yo quien la bese, me salió sin pensar, es ese tipo de cosas que crees que nunca lo harás por ser demasiado tímido, y que tu estomago se revuelve al instante y se agita porque estas exageradamente nervioso.

Entonces ella me abrazó, fue un abrazo que desee no acabará nunca, y me dijo que “gracias por hoy”, en cuanto se metió en su portal yo empecé a  apretar el puño, no me lo podía creer, mi primer beso con la chica que me gustaba, fue una cosa increíble, pero claro, no podía decir que era mi novia, porque realmente ninguno de los dos nos pedimos salir, pero uff… esa noche no pude dormir.

Recuerdo la época de Alicia con mucho cariño, lo pasamos muy bien juntos, empezamos a salir al día siguiente, ella me lo escribió, siempre se la había dado mejor escribir que hablar, me puso “ oye, me gusto mucho pasar la tarde contigo ayer, me lo paso muy bien contigo y te estoy cogiendo mucho cariño, así que me preguntaba, si tu no tienes ningún inconveniente, claro, porque si no pues tan amigos, pero que, si querrías salir conmigo.” Se nota que lo escribió nerviosa, que mona.

Pasamos dos años maravillosos paseando, abrazándonos, yendo al cine, escuchando música, quedándonos a dormir a casa del otro…
Me acuerdo cuando cumplimos un año me quede a dormir a su casa, ya lo había hecho otras veces, pero esa noche era especial, habíamos decidido desde hacía unas semanas dar ese paso tan importante que era perder la virginidad, la perderíamos con la persona que queríamos.

Fue una noche bastante desastrosa y bonita a la vez, al principio nos dio mucha vergüenza y nos quitamos poco a poco la ropa, pensamos en ponernos de espaldas e ir quitándonos prenda por prenda y mirarnos, nos dio mucha vergüenza, después nos sentamos en la cama y nos miramos de arriba abajo, estaba delgada y tenía poco pecho, pero me gustaba así, nos tumbamos y aquello fue un desastre, estábamos los dos muy nerviosos, yo intenté… sin éxito varias veces, hasta que me quede un rato abrazándola y se calmo, lo volvimos a intentar y por fin, a la pobre se le escapó alguna lagrimilla porque me dijo que le dolió un poco, pero supongo que todas las mujeres tienen que pasar por eso.

Al final de nuestro segundo año yo veía que ella se estaba distanciando de mi, que hacia mas caso a sus amigos, y no se, me daba la sensación de que tonteaba con alguno de ellos, finalmente un día en su casa, viendo “moulin rouge” entre llantos me dejo, yo también llore mucho, ella parecía tan segura, me dijo “te tengo mucho cariño, no es que me haya cansado de ti, porque yo te quiero mucho, pero no es como al principio y pienso que es hora de que los dos sigamos caminos distintos” nos prometimos ser siempre amigos y al menos una vez al mes nos mandamos una carta contándonos nuestro día a día, es una de mi mejores amigas, que aunque ya no esta en mi ciudad siempre estará en mi vida.

La segunda fue más tarde, pasaron unos cuatro años hasta conocer a Samanta, la conocí porque me la presento un amigo, Samanta era una chica que jamas pense que se fijara en mi, rubia, con un buen busto, buenas nalgas, moldeada de gimnasio, estaba estudiando como profesora de aeróbic y trabajaba en verano de socorrista, era puro músculo.
Un día estábamos todos de botellón, y muy borrachos los dos nos liamos, claro que ella antes se había liado con el amigo que me la presentó, resultaba que el la emborrachó para eso, pero después de enrollarse con él se lió conmigo, y se quedó abrazada a mi hasta que se nos paso el pedo.

Me dijo que era muy amable y muy majo, desde entonces siempre que salíamos de fiesta se quedaba a mi lado, un día me dijo que el chaval que me la presentó llevaba detrás de ella mucho tiempo y que le tenía un poco de miedo porque muchas veces había intentado cosas con ella, gracias a eso ella y yo acabamos muy unidos, tanto que una noche me la lleve a casa.
Con Samanta yo no hacía el amor como con Alicia, con Samanta se follaba, a lo bestia.

Samanta y yo teníamos muchas cosas en común, a los dos nos gustaba la fotografía, las canciones tristes, y odiábamos la tele basura.
Nuestros encuentros estaban muy bien, pero a mi empezó a entrar un poco de pánico, por perderla, así que mi única salida fue pedirla salir, le dije todo lo que pensaba, que ella era guapísima y muy simpática que la estaba cogiendo mucho cariño y que yo quería empezar una relación seria con ella, ella me dijo que yo también le gustaba y que le parecía el chico mas amable que había conocido, así pues empezamos a salir.
Nuestra relación las primeras semanas fue realmente bien, haciendo las típicas cosas de novios, quedando casi todos los días, en definitiva queriéndonos mucho.
Pero Luego se metió el chico que me la presentó, Andrés, un día estaba yo tan tranquilo en el parque donde solíamos hacer los botellones esperando a Samanta y él que debe ser que pasaba por allí se acercó donde estaba yo, y me dijo que pensaba que era su amigo, yo le pregunté que qué pasaba y me dijo que “Samanta era suya, que llevaba currándosela casi un año”.

Me molesto la forma de hablar de Andres así que allí y sin pensarlo detenidamente nos pegamos, puede que tuviera más músculos que yo, pero yo también sé dar puñetazos, entre tanto la pobre Samanta llegaba a nuestra cita y bueno, os imagináis lo primero que vio.
Su novio y su “amigo” peleándose a puñetazo, nos gritó y nos dijo que éramos unos niñatos, allí terminó mi relación de dos meses con Samanta.

La quería mucho y me encerré en casa durante cinco meses, me quedaba en casa jugando a la Play, al PC, escribiendo, escuchando música, leyendo, intentando distraerme, cuando algún amigo me llamaba para salir le decía que no me apetecía que otro día, si “eso” salía.

Una noche de verano en la que caía una tormenta enorme, de esas que calan hasta los huesos salí a un pub más o menos cerca de casa, allí conocí a uno de mis varios rollos de una noche que me darían sexo a cambio de sexo, no estaba mal, ibas conocías una chica mona, hablas un rato con ella, la cogías de la cintura la invitabas a unos chupitos  y ya tenias todo hecho.

Pero cuando llegaba a casa me derrumbaba, por suerte tenia fotos de Samanta, ya os había dicho que nos gustaba la fotografía, y ella tenia una cámara semi profesional que me dejó usar en varias ocasiones. Pero la autosatisfacción no solucionaba nada, de hecho diría que hasta empeora el hacerlo con aquellas fotos.


FIN
Miriam Sánchez Espejo (Marzo 2011)


<3ByeBye


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